Una vez definido el perfil de tu cliente ideal, llega el momento de enfrentarse al gran reto que supone redactar la descripción de la ficha de producto a partir de una página en blanco.
Tarde o temprano te tendrás que enfrentar a esa situación y si no tienes un sistema que te sirva de guía, te abrumarás con esta tarea y terminarás cayendo en el error de copiar y pegar la típica descripción estándar del catalogo de tu proveedor.
Para que la redacción de la descripción de producto se convierta en una tarea fluida (e incluso divertida), he desarrollado un sencillo, pero eficaz sistema, que te permitirá redactar descripciones originales, fáciles de leer y sobre todo, útiles para tu cliente ideal, en la mitad de tiempo.
El sistema consiste en contestar a una serie de preguntas clave para conseguir la descripción de producto perfecta.
Este listado de preguntas generales te servirán de guía para redactar la descripción de cualquier tipo de producto.
Como digo, se trata de una guía y por tanto, debes tomarte estas preguntas como tal. No debes interpretarlas como algo fijo e inamovible que tengas que contestar en formato “entrevista”. No se trata de eso.
A continuación te muestro el listado de preguntas que deberías contestar:
- De qué producto se trata
- Qué ventajas, beneficios o particularidades tiene tu producto
- Para quién está pensado
- Cuándo y donde es recomendable usarlo
- Por qué te va a encantar
- Cómo usarlo
Como ves, son 6 preguntas muy enfocadas a dar respuesta a todas las posibles dudas e inquietudes que pueda tener tu cliente.
Además, son preguntas bastante fáciles de contestar y comunes a cualquier tipo de producto. Es decir, podrás reutilizarlas una y otra vez para redactar la descripción por muy diferente que sea un producto de otro.
Descripción corta
Genial. Ya tenemos el listado de preguntas para usarlo como guía en nuestra descripción. Y ¿ahora qué?
El siguiente paso es seleccionar las preguntas que vamos a usar en la descripción corta del producto.
Como era de esperar, la descripción corta no da pié a explayarse ni entrar en detalles sobre el producto. Debes ser lo más directo y claro posible.
Aquí el objetivo es llamar la atención del cliente con pocas palabras. Por tanto, debes de excluir algunas preguntas de la lista y centrarte en las más importantes.
Mi recomendación es que te centres en las 3 primeras:
- De qué producto se trata
- Qué ventajas, beneficios o particularidades tiene tu producto
- Para quién está pensado
Obviamente no tienes que desarrollar mucho cada respuesta. De hecho, el reto es contestar de forma resumida a esas 3 preguntas en un párrafo de no más de 50 palabras.
Veamos un ejemplo.
Supongamos el caso de una ficha de producto de un aceite de oliva gourmet.
Botella de aceite de oliva virgen extra fresco de la marca X y de producción ecológica, obtenido a partir de aceituna verde al inicio de la campaña. Ideal para los paladares más exigentes que aprecien la degustación de un aceite en crudo.
Si desglosamos la descripción anterior, podrás ver como he contestado a las 3 preguntas:
- De qué producto se trata
Botella de aceite de oliva virgen extra fresco de la marca X - Qué ventajas, beneficios o particularidades tiene tu producto
de producción ecológica, obtenido a partir de aceituna verde al inicio de la campaña - Para quién está pensado
Ideal para los paladares más exigentes que aprecien la degustación de un aceite en crudo
Y apenas he necesitado 40 palabras.
En la mayoría de los casos la gente se limitaría a poner en la descripción corta del producto algo como; “Aceite de oliva virgen extra gourmet de la marca X”. Una frase que no dice mucho del producto, no llama la atención y que sería más propia para el título de la ficha que para la descripción corta.
Sin embargo, respondiendo a las 3 preguntas anteriores hemos conseguido una descripción corta directa al grano y que destaca los aspectos claves del producto, con el objetivo de atraer la atención del cliente y animarle a seguir leyendo más sobre el producto.
Descripción larga
Una vez tengas lista la descripción corta, llega el turno de la descripción larga del producto y aquí no hay que escatimar en detalles.
¡Ojo! No estoy diciendo que tengas que meter texto de “relleno” en la descripción para alcanzar las 400 palabras.
Se trata de que la descripción sea útil para tu cliente y de no hacerle perder el tiempo leyendo una y otra vez las mismas cosas escritas con diferentes palabras.
No todos los productos dan para escribir descripciones de 500 palabras. Y no pasa absolutamente ¡nada!
Lo que si hay que intentar siempre es que la descripción tenga un texto de al menos 120 palabras. No es una cifra exacta, pero con menos de eso es realmente difícil responder las 6 preguntas del listado con un mínimo de calidad que garantice que tu descripción está bien redactada.
Para la descripción larga debes usar el mismo sistema que he usado en el ejemplo anterior de la descripción corta. Si te fijas, no me he limitado a responder a las preguntas en formato “entrevista” sino que he enlazado unas respuestas con otras para conseguir un texto fluido mucho más fácil de leer.
Un consejo para que no te bloquees al empezar a escribir la descripción, es escribir el listado de preguntas y responder a cada una de ellas con el mayor detalle posible.
Cuando hayas acabado de contestarlas todas, borra las preguntas y deja solo las respuestas.
Después conecta unas respuestas con otras para conseguir un texto fluido como el del ejemplo anterior.
Por ejemplo, podrías usar la respuesta a la pregunta “De qué producto se trata” como introducción de la descripción.
Después otro apartado más completo donde expliques todas las virtudes de tu producto “entrelazando” las respuestas a las preguntas:
- Qué ventajas, beneficios o particularidades tiene tu producto
- Cuándo y donde es recomendable usarlo
- Por qué te va a encantar
Otro apartado solo para indicar a quién va dirigido este producto, respondiendo a la pregunta “Para quién está pensado”.
Y por último un apartado con ejemplos de uso que den respuesta a la pregunta “Cómo usarlo”.